Un mes de bombos, graves y resistencia: Balance del primer mes de Yearly
Hace poco más de un mes encendí los micros y las mesas de mezclas con una misión clara: devolverle al díal y a la red el pulso de la época dorada del hardstyle. Hoy toca parar un momento y dar al pause, mirar atrás y hacer balance de este primer mes de emisiones. Y la verdad, las sensaciones no podrían ser más intensas.
Una comunidad de fieles que ya late al mismo compás.
Lo más increíble de este arranque ha sido ver cómo, desde el primer segundo, la familia se ha arremolinado alrededor del sonido clásico. Ver el chat encendido, recibir mensajes de oyentes que vivieron la época dorada en las pistas de baile y comprobar que hay un núcleo duro dispuesto a defender el auténtico sonido de los 2000 a 2015 es, sencillamente, gasolina pura para seguir adelante.
El crecimiento en este primer mes me llena de alegría. Ver que cada semana se suma más gente dispuesta a dejarse llevar por los bombos contundentes, las melodías épicas y el inconfundible reverse bass italiano del primer especial demuestra que este género no era solo una moda pasajera; era, y sigue siendo, una forma de entender la música.
El reto generacional: Llegar a las nuevas tecnologías y a las nuevas generaciones
Pero no todo iba a ser un camino de rosas. En este primer mes nos hemos chocado frontalmente con uno de los mayores muros actuales: conectar con la gente más joven y adaptarnos al ritmo vertiginoso de las nuevas tecnologías.
Hoy en día, las reglas del juego han cambiado por completo. Ya no basta con hacer una buena selección musical y ponerla en antena; hay que pelear contra algoritmos opacos, formatos hiper-reducidos de vídeo y una sobreoferta de estímulos constante que a veces dificulta que las nuevas generaciones descubran la riqueza y el esfuerzo que hay detrás de un buen set de hardstyle clásico. Atraer al público que apenas pisaba una discoteca en 2002 y enseñarles por qué este sonido sigue sonando tan rompedor hoy en día es un reto diario que exige reinventarse constantemente.
Memoria y resistencia: Ayer y hoy
Y es que, al final, echando la vista atrás, uno se da cuenta de que la historia se repite, aunque con diferentes disfraces.

Fui el primero en hacer un programa de hardstyle en su día, junto a mi compañero DJ Corely en La Hora H (no busques egos en mis palabras, no lo digo por echarme méritos), sino porque recuerdo perfectamente lo que costaba abrir brecha. En aquella época, el género era un auténtico bicho raro en las ondas y en las salas principales. Nos enfrentamos a la incomprensión general, a la falta de apoyos institucionales o comerciales, a la escasez de canales de difusión especializados y a tener que remar contracorriente contra prejuicios absurdos que veían la música dura como algo marginal o pasajero. No había manuales de instrucciones; tuvimos que inventárnoslo todo sobre la marcha.
¿Y cuáles son las dificultades de hoy? Curiosamente, ya no es la falta de medios materiales —hoy cualquiera puede emitir desde su estudio—, sino el ruido. El desafío actual es la saturación, la dictadura de los algoritmos y la dificultad de mantener la atención en un mundo híper-conectado donde la inmediatez devora la nostalgia. Ayer luchábamos por hacernos visibles en un desierto; hoy luchamos por destacar en medio de una tormenta digital.
Seguimos sumando
A pesar de los obstáculos, el balance de este primer mes es profundamente positivo. Gracias por estar ahí, por darle al play, por compartir cada emisión y por demostrar que el verdadero hardstyle nunca muere, solo evoluciona y se hace más fuerte.
Esto no ha hecho más que empezar. ¡Nos vemos, o mejor dicho oímos en el próximo episodio con más hard, más clásicos y la misma pasión del primer día!


2 respuestas a “Un mes de bombos, graves y resistencia: Balance del primer mes de Yearly”
Cómo me gustaba escucharos en la hora H.
Muchas gracias Alba, estrenas nuestro blog!! un beso, te saludo este lunes en el programa